El Ministerio de Economía oficializó hoy la adjudicación de la participación estatal Transener a Edison Energía y Genneia, a través de la resolución 673. El grupo, que se impuso sobre Central Puerto y Edenor, pagará US$356 millones sin IVA, un monto que casi duplica el piso de US$206 millones que el fisco esperaba obtener de la operación y que convierte a esta adjudicación en una de las más significativas del proceso de privatización de activos de Enarsa.
Edison Energía integra a los hermanos Patricio y Juan Neuss —cercanos al asesor presidencial Santiago Caputo—, los socios del fondo Inverlat (Carlos Giovanelli, Damián Pozzoli, Guillermo Stanley y Federico Salvai), y los empresarios Rubén Cherñajovsky y Luis Galli del Grupo Newsan.
Genneia, por su parte, cuyo principal accionista es el banquero Jorge Brito, es la principal generadora de energías renovables del país.
Con la resolución de hoy, la sociedad tiene 15 días hábiles para suscribir el contrato de compraventa de acciones, lo que concretaría formalmente el traspaso.
Cuando se concrete la adjudicación, el paquete accionario seguirá siendo manejado por Pampa Energía, del empresario Marcelo Mindlin —actual socio del Estado en Citelec—, tal como anticiparon las partes. “Son tres compañías con la misma visión estratégica sobre Transener, pero con independencia en las decisiones”, señalaron.
Para Edison Energía, quedarse con Transener corona dos años de expansión a un ritmo sin precedentes en el sector eléctrico argentino. En ese período, el vehículo inversor acumuló la distribuidora tucumana EDET, la Empresa Jujeña de Energía (Ejesa), la transportista Litsa, la central hidroeléctrica Potrerillos y las represas Alicurá y Cerros Colorados del Comahue, estas últimas por US$226 millones. Cada una de esas adquisiciones fue sumando eslabones a una cadena que hoy, con Transener, queda completa.
Sumar Transener le da al grupo una presencia transversal en toda la cadena eléctrica: generación, transporte y distribución.
La transportista opera el 85% de la red de líneas de alta tensión del país y supervisa el 15% restante. Administra más de 15.000 kilómetros del sistema de extra alta tensión de 500 kV, que constituye la columna vertebral del Sistema Argentino de Interconexión (SADI).
La estructura accionaria que se disputó es indirecta: el Estado posee el 26,32% de Transener a través de Enarsa, que controla el 50% de Citelec —la sociedad controlante de la empresa de transporte junto a Pampa Energía. El resto de la participación se distribuye entre la Anses (19,57%) y el capital flotante que cotiza en la Bolsa porteña (27,79%).
El activo que acaba de cambiar de manos carga con un diagnóstico técnico severo. Pablo Tarca, director general de Transener, lo expuso en una audiencia pública: la demanda de electricidad creció 117% entre 2002 y 2024, mientras que el sistema de transporte se expandió apenas un 54%. “Tenemos un sistema fuertemente saturado”, advirtió.
En 20 de los últimos 33 años, el sector convivió con situaciones de emergencia económica, lo que derivó en restricción de inversiones y baja rentabilidad crónica. El congelamiento de tarifas y los mecanismos de ajuste discrecional aplicados durante décadas tienen una responsabilidad directa en ese resultado. El nuevo dueño hereda, junto con un activo estratégico, el desafío de revertir décadas de desinversión en la red que mueve la electricidad de todo el país.





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