
Los interventores del PJ Misiones, Gustavo Arrieta y Máximo Rodríguez, ingresaron este martes a la sede partidaria de la avenida López y Planes, en Posadas, al cabo de más de un año de pulseada judicial con la anterior conducción del partido, que mantenía secuestrado el edificio inaugurado en 1993 por el entonces presidente Carlos Menem, que a su vez se desempeñaba como titular del Consejo Nacional Justicialista.
La comitiva se completó con el apoderado del PJ Misiones, Roberto Albornoz; y los apoderados de las listas que compitieron en las internas de abril: Julio Vázquez, de Fuerza Patria, y Claudio Quevedo, de La Julio Humada.
Todos ingresaron por un portón lateral, que conecta la playa de estacionamiento con el patio y la cochera cubierta.

Abandono y detrozos
Adentro, el edificio remite a una postal apocalíptica, comparable, con poco esfuerzo, a las imágenes, disponibles en Google de Prípiat, la ciudad fantasma en el norte de Ucrania, abandonada tras el desastre nuclear de Chernóbil, del 26 de abril de 1986.
Polvo, vidrios rotos, muebles vencidos o destrozados; la biblioteca, que lleva el nombre de la dirigente Adriana Togny de Vely, fallecida en 1998 en un accidente de tránsito, saqueada; bustos de bronce del general Juan Domingo Perón y Evita, desaparecidos; el ascensor, inutilizado; basura, materia fecal y maleza avanzando sobre las instalaciones abandonadas.
“¡Qué desastre!”, se lamentan los interventores partidarios a medida que avanzaban por el edificio. “Ahí está el responsable de toda esta desidia”, lanza Arrieta y señala el nombre de Alberto Arrúa en un destartalado cartel de la campaña de 2023, donde el ahora diputado nacional de Innovación Federal, aparece junto a Sergio Massa, candidato a presidente por Unión por la Patria (UxP), la coalición que fusionó al peronismo con la Renovación para la elección que ganó Javier Milei: “Mandato Misionero”, reza la tela rasgada.

“Bueno, por lo menos, están los cuadros”, dice Rodríguez, en la recorrida por el salón de actos, donde solía sesionar el Congreso Provincial y al que se llega a través del patio. Las pinturas muestran a un Perón sonriente que abre, fraternalmente, los brazos; del otro lado, está Evita, arropada por una muchedumbre de descamisados que llegan de todos los confines.
“Acá está el atril de Ripoll”, apunta alguien. “¿Es un atril o falta el busto?”, pregunta Arrieta. Los restos del mueble, todavía con una placa que recuerda al ex diputado provincial peronista misionero asesinado en diciembre de 1972, sugieren una y otra cosa.
En los pisos superiores, el abandono es el mismo. Por todos lados, hay restos de basura; una rosca de Pascua en descomposición, en una silla; un saco, una camisa, una camiseta de Boca Juniors, un par de zapatillas; un monitor desconectado para siempre de su CPU; en ningún lado funciona la luz; Rodríguez prueba, por las dudas, el interruptor, y nada.

“Hay muchísimo faltante de mobiliario; básicamente, los bustos del general Perón, plaquetas; había Split en funcionamiento, había teléfonos; había computadoras, había bombas de agua, había disyuntores; está todo detallado en un acta de constatación notarial que se labró al momento de tomar posesión; y lo más importante es que no existe ninguna documental del partido; este es un partido que estaba lleno de documentos; lo único que se nos entregó fueron los libros del Congreso y del Consejo, nada más; o sea, no tenemos ni los títulos de propiedad”, señaló a LVM el apoderado partidario, Roberto Albornoz.
Todo roto
Al cabo de la recorrida, los interventores Arrieta y Rodríguez, y los apoderados Albornoz, Vázquez y Quevedo, comparecieron ante los medios que acompañaron la visita a la sede partidaria recuperada.
Arrieta y Rodríguez destacaron la realización de las elecciones internas del 19 de abril, que proclamaron como nuevo titular del partido a Christian Humada, hijo del ex gobernador y presidente del PJ Misiones, Julio Humada, cuando se inauguró el edificio de López y Planes en 1993.
“Sin ser gobierno nacional, ni provincial; sin el acompañamiento de ningún intendente, de ningún bloque de concejales que se identifiquen con el partido, los afiliados han elegido las nuevas autoridades que tendrán la responsabilidad de conducir el presente y el futuro del justicialismo en Misiones”, afirmó Arrieta.
El interventor anunció, en tal sentido, que este miércoles o jueves “estaremos entregando toda la documentación, para que Christian Humada, el presidente electo, asuma la conducción del PJ en un escenario de país, que es la representación de lo que han dejado en la sede que acabamos de recorrer”.

Y, enseguida, volvió a cargar contra Arrúa y disparó: “Estos, que se autoperciben compañeros, pero terminan sentándose en las bancas para votar la Ley Bases o la Ley de Glaciares y están destruyendo el país”.
“Cerraron 26.000 empresas, hay 350 mil trabajadores en la calle; todo el entramado industrial está destruido; vemos todos los días cómo se cae el consumo, porque nuestra gente no llega a fin mes”, describió y agregó: “En este escenario de crisis es el peronismo el que debe ponerse de pie para parar este proyecto de país, de Milei, de Arrúa, de Lilia Lemoine, de Caputo, Sturzenegger, que está llevando a los argentinos a la miseria”.
Y sobre el edificio de López y Planes, lanzó: “Lo de la sede es lamentable, es el reflejo de cómo rompen todo”.





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