Iguazú (LaVozDeCataratas) La hinchazón de piernas, los calambres nocturnos y la sensación de pesadez son algunos de los síntomas más frecuentes que llevan a los vecinos de Iguazú a consultar por problemas venosos. Así lo explicó el especialista en flebolinfología Cesar Lacour, quien atiende periódicamente en el SAM y alertó sobre las posibles complicaciones de las várices, entre ellas la trombosis, una patología que puede poner en riesgo la vida.
Según detalló, gran parte de las consultas llegan por molestias que muchas veces las personas no relacionan con várices. “Mucha gente viene porque tiene hinchazón de piernas, calambres, hormigueo o pesadez, y no sabe que tiene várices internas”, explicó a LaVozDeCataratas.
El profesional señaló que en Iguazú los casos más frecuentes están relacionados con trabajadores que pasan largas horas sentados o de pie, como empleados hoteleros, administrativos y taxistas. También aumentan las consultas por cuestiones estéticas, especialmente antes del verano, cuando las pacientes buscan eliminar arañitas o pequeñas várices visibles.
Para detectar estas patologías, el especialista realiza estudios de ecodoppler, una técnica que permite observar cómo circula la sangre en las venas y arterias. “Con el ecodoppler podemos detectar várices internas, trombosis, problemas de circulación o flebitis”, indicó.
Además, destacó que también realizan controles vasculares en pacientes diabéticos y fumadores, debido al alto riesgo de problemas circulatorios. “En los diabéticos controlamos que la circulación llegue bien a los pies, porque es una de las principales causas de amputaciones”, advirtió.
En cuanto a los diagnósticos más comunes, explicó que predominan los casos de várices de miembros inferiores, edemas, trombosis previas no tratadas y lesiones en la piel provocadas por problemas venosos ocultos. “Hay personas que llegan con heridas o cambios de color en las piernas y descubren que en realidad tienen várices internas desde hace años”, comentó.
El médico remarcó que las várices no deben considerarse únicamente un problema estético. “La complicación más grave es la trombosis. Puede derivar en un tromboembolismo pulmonar y provocar la muerte”, alertó.
En ese sentido, explicó que existen factores que aumentan el riesgo, como permanecer mucho tiempo sentado, los embarazos, el uso de anticonceptivos, la obesidad, los esfuerzos físicos intensos o antecedentes genéticos.
Sobre los tratamientos, detalló que dependen del diagnóstico y pueden incluir medicación para aliviar síntomas, tratamientos con microespuma para arañitas y microcirugías ambulatorias para várices más avanzadas. “Hoy la mayoría de las cirugías son mínimamente invasivas y el paciente vuelve caminando a su casa”, aseguró.
El especialista también destacó que las várices pueden aparecer a cualquier edad, incluso en adolescentes, y que tanto hombres como mujeres pueden padecerlas. Sin embargo, indicó que cerca del 80% de sus pacientes son mujeres.
Finalmente, insistió en la importancia de consultar ante cualquier síntoma. “A veces parece una simple arañita, pero por dentro puede haber una enfermedad venosa importante. Lo más importante es hacerse el control y sacarse las dudas”, concluyó.





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