San Lorenzo recibió un alivio enorme justo en una semana decisiva para la vida política del club. A días de las elecciones del sábado, la Justicia frenó el pedido de quiebra impulsado por el fondo suizo AIS Investment Fund y le dio un fuerte respaldo institucional al Ciclón. El fallo desactivó, al menos por ahora, uno de los escenarios que más preocupación generaba en Boedo y hasta cuestionó duramente el accionar de la firma extranjera.
La resolución fue firmada por el juez Guillermo Mario Pesaresi, del Juzgado Comercial Nº22, quien sostuvo que San Lorenzo no se encuentra en cesación de pagos y que cuenta con patrimonio, bienes y activos suficientes para afrontar sus obligaciones económicas. Traducido: para la Justicia no existe una situación que justifique avanzar con una quiebra sobre el club.
Pero el fallo no se quedó solamente ahí . Además de rechazar el planteo del fondo suizo, el magistrado declaró inexistentes los documentos que supuestamente respaldaban el reconocimiento de deuda firmado entre las partes en 2023 y también puso bajo la lupa los contratos presentados durante aquellas negociaciones. Un golpe importante para la estrategia judicial de AIS.
Incluso, Pesaresi fue más allá y habló de un posible “abuso del derecho”. ¿Por qué? Porque el fondo ya tenía abierto un juicio ejecutivo con embargos y fondos retenidos, pero aun así decidió avanzar con el pedido de quiebra. Según explicó el juez, utilizar esa herramienta como mecanismo de presión para acelerar el cobro “desnaturaliza” el proceso concursal.
El Fallo de la Justicia a favor de San Lorenzo
En Boedo la noticia se celebró casi como un triunfo. No es para menos. El pedido de quiebra había encendido alarmas en medio de un clima político caliente y a muy pocos días de que los socios vuelvan a las urnas. Con esta resolución, el fantasma quedó desactivado y el club ganó algo de tranquilidad en un momento extremadamente sensible.
“Con esta resolución jurídica, se logró poner a salvo a la institución y se puede afirmar que ya no existe riesgo de quiebra alguno sobre este caso”, expresó San Lorenzo a través de un comunicado oficial publicado en sus redes sociales. Además, remarcaron que el normal funcionamiento económico y financiero del club fue uno de los puntos valorados por la Justicia.
La historia de esta deuda se remonta a 2020, durante la gestión de Marcelo Tinelli. En aquel momento, San Lorenzo tomó un préstamo de 2,5 millones de dólares para afrontar gastos de funcionamiento, pago de salarios y mantenimiento general del club. Como garantía se habían comprometido derechos relacionados con la transferencia de Adolfo Gaich. Con intereses y distintas actualizaciones, el monto reclamado terminó creciendo hasta rondar los cuatro millones de dólares.
La deuda sigue existiendo y el conflicto todavía está lejos de terminarse. Pero en Boedo, justo antes de las elecciones, el fallo cayó como una bocanada de aire. Por ahora, la amenaza de quiebra quedó archivada.





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