Javier Milei desembarcó este miércoles en Tucumán, la misma tierra donde en 2024 firmó, junto a 18 gobernadores, el Pacto de Mayo, una suerte de acuerdo refundacional de la Argentina compuesto por 10 puntos que abarcaban cuestiones económicas, fiscales y educativas. Dos años después, qué queda de aquel documento que intentó ser la piedra angular de la era libertaria.
Si bien la idea del Presidente era rubricar el texto en Córdoba el 25 de Mayo, con motivo del 214 aniversario de la Revolución de Mayo, el trámite se dilató como consecuencia de las tensiones con las provincias por los primeros ajustes sobre sus arcas y las negociaciones de la ley Bases, el megaproyecto que conllevó idas y vueltas con caciques de las distintas escuderías.
La aprobación del mismo en el Congreso terminó de allanar el camino para la foto con los mandatarios provinciales, que se concretó en la Casa de Tucumán un mes y monedas después de la fecha prevista. En la ocasión, asistieron la mayoría de los líderes dialoguistas y aliados de la Casa Rosada, mientras que se ausentaron el grueso de los peronistas, como Axel Kicillof (Buenos Aires), Ricardo Quintela (La Rioja) y Gildo Insfrán, entre otros.
El Pacto tuvo su correlato la creación del Consejo de Mayo, órgano compuesto por representantes del Gobierno, las provincias, el Congreso, los gremios y el empresariado, cuya tarea fue convertir en proyectos de ley los 10 puntos acordados. El trabajo se inició en junio del 2025 y finalizó seis meses más tarde, en diciembre.
Los check del Gobierno
Dos años después de rubricado el documento, la cosecha para la Casa Rosada es disímil en cuanto al cumplimiento de los 10 objetivos. Algunos se pueden constatar de manera cabal, mientras que otros son más ambiguos.
Entre los check, se destaca la reforma laboral, ley que fue aprobada por el Congreso durante el verano y promulgada a principios de marzo, luego de trabajosas negociaciones con los gobernadores y con bloques aliados y dialoguistas, que finalmente torcieron la suerte en favor del oficialismo.
“El equilibrio fiscal es innegociable” fue otro de los puntos trazados. Hasta aquí, la meta está cumplida, aunque con bemoles. A mediados de junio, el Ministerio de Economía informó que en mayo volvió a registrar un superávit primario de $1,9 billones y un superávit financiero de $478.000 millones. Debajo de esa cucarda, la city advierte que una parte relevante del equilibrio alcanzado por la Nación encontró su contraparte en el deterioro de las cuentas subnacionales.
La consultora Vectorial reportó que el superávit que exhibe la Administración Nacional desde el inicio de la gestión de Javier Milei “no descansa en una expansión de los recursos tributarios —que continúan mostrando caídas reales en distintos períodos— sino, fundamentalmente, en una fuerte contracción del gasto público”.
Politikon Chaco, en tanto, dio cuenta de que los fondos discrecionales cayeron 87,7% en términos reales en junio respecto de igual mes del año pasado. Se trata de desembolsos que incluyen los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) y otros rubros acordados con estados subnacionales.
«En el sexto mes del año, las transferencias no automáticas del Gobierno Nacional a provincias y CABA totalizaron apenas $48.300 millones. Respecto a junio de 2025 estos envíos mostraron un descenso del 87,7% en términos reales, constituyéndose como el peor junio desde, por lo menos, el año 2005», apunta el informe.
Aunque con mayor vaguedad, otro de los ítems que podría considerarse cumplido es “el compromiso de las provincias argentinas de avanzar en la explotación de los recursos naturales del país”. De acuerdo a la consultora Deloitte, el país podría captar inversiones acumuladas por u$s63.700 millones hacia 2035, al mismo tiempo que las exportaciones del sector crecerían desde niveles cercanos a u$s6.000 millones actuales hasta alcanzar los u$s30.000 millones anuales.
En ese marco, el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) emerge como actor central. Catamarca, San Juan, Salta y Jujuy encabezan el boom minero, mientras que Neuquén y Río Negro marcan el ritmo hidrocarburífero de la mano de Vaca Muerta. En total, 16 provincias adhirieron al RIGI en busca de captar y potenciar proyectos.
La apertura comercial, otro de los nortes del documento, se convirtió en una bandera del Gobierno. Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), en mayo de 2026 se registró un superávit de u$s3.504 millones, producto de exportaciones récord por u$s9.537 millones (+34,4% interanual) e importaciones por u$s6.033 millones (-7,0%).
La caída importadora –explicaron- respondió a una reducción del 13,6% en las cantidades, parcialmente compensada por un incremento del 7,6% en los precios. Los bienes intermedios representaron el principal uso económico (31,4%), seguidos por los bienes de capital (19,3%), bienes de consumo (18,3%), piezas y accesorios para bienes de capital (17,2%) y combustibles y lubricantes (3,4%).
En términos interanuales, las mayores subas se registraron en las importaciones de vehículos automotores de pasajeros (+74,7%) y bienes de consumo (+167,1%), mientras que las compras de combustibles y lubricantes cayeron 32,9% y las de bienes de capital, 6,8%. Aunque los especialistas coinciden en el proceso de apertura importadora que signa la era Milei, lo cierto es que también advierten por dos factores: la lejanía en índices a otros países similares y las consecuencias en la economía local, como la merma en el sector industrial, que incluye cierres, despidos y la reducción de la capacidad instalada.
Discusiones abiertas
Entre los pendientes, en tanto, queda otro puñado de objetivos. Por ejemplo, el oficialismo buscó traducir la “inviolabilidad de la propiedad privada” en un proyecto de ley que por ahora no consigue luz verde en el Congreso. De hecho, el Senado postergó su tratamiento y la Casa Rosada buscará avanzar en las próximas semanas.
Otras tres ideas volcadas en el Pacto de Mayo están ligadas entre sí y plantean cambios impositivos estructurales:
Una reforma tributaria que reduzca la presión impositiva, simplifique la vida de los argentinos y promueva el comercio”.
La rediscusión de la coparticipación federal de impuestos para terminar para poner fin al modelo extorsivo actual que padecen las provincias.
Una reforma tributaria que reduzca la presión impositiva, simplifique la vida de los argentinos y promueva el comercio.
Si bien existen conversaciones en torno a un nuevo pacto fiscal entre Nación y las provincias, lo cierto es que todavía no hay un proyecto claro en discusión.
Algunos gobernadores, como el entrerriano Rogelio Frigerio o el chubutense Ignacio Torres, ya manifestaron en varias ocasiones la necesidad de avanzar en ese sentido. La idea incluso cuenta con el aval de caciques opositores, como el pampeano Sergio Ziliotto, dispuesto a sentarse en la mesa de negociación. De todos modos, por ahora no pasa de una intención.
En junio, las transferencias de Nación a los distritos registraron una caída real del 4,1%, según lo relevado por el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF). Si se considera únicamente la coparticipación, sin leyes complementarias ni compensaciones, la baja real fue aún mayor: 8,4%.
“La caída de la coparticipación neta en junio se debería a la disminución real interanual del 14,2% de la recaudación del impuesto a las ganancias, mientras que el IVA mostró una variación negativa, del 4,1%. En conjunto, la recaudación de IVA e impuesto a las ganancias (IIGG) habría registrado una caída real interanual del 8%”, precisó el IARAF.
Politikon Chaco, en tanto, dio cuenta de que el ítem cayó -4,3% acumulado interanual durante el primer semestre del año.
También de acuerdo al IARAF, el gasto público primario cerró el 2025 en cercanía 31,4% del Producto Bruto Interno (PBI). Aunque con avances, eso dejaría en duda, al menos por ahora, «la reducción del gasto público a niveles históricos, en torno al 25% del Producto Bruto Interno», otro de los principios del Pacto.
Por último, es difícil tener precisiones respecto al punto que plantea “una educación inicial, primaria y secundaria útil y moderna, con alfabetización plena y sin abandono escolar”. En los últimos días, el resultado de las Pruebas Aprender 2025 fue destacado por el vocero presidencial, Adrián Ravier, quien manifestó que los estudiantes de sexto grado de escuelas primarias tuvieron el mejor desempeño en lengua de la última década.
Desde el Ministerio de Capital Humano ponderaron que la participación en las pruebas fue histórica y que también se reportaron mejoras en matemática.
La conclusión general es que, si bien logró avances significativos respecto a los objetivos trazados, el Gobierno todavía tiene deudas pendientes claves para la economía, como las reformas previsional y tributaria. ¿Le alcanzará a Javier Milei el tiempo de este mandato para completarlas o es tarea para un eventual segundo periodo? (ambito.com)





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