En tiempos modernos, el remo vikingo se popularizó con el show noruego al final de cada partido en el Mundial. Pero claro, el significado es mucho más profundo que una simple celebración. Es un gesto de unidad, compañerismo y trabajo en equipo. Sobre esa filosofía está basado el Atlanta (36 puntos) de Cristian Pellerano. Y así lo demostró el festejo en el gol de Nacho Rodríguez: al compás de uno, todos los demás reman detrás. De esa manera construyó su buena victoria frente a Colegiales (23 unidades).
No es casualidad que el Bohemio sea uno de los grandes animadores de la Zona B. Un equipo bien trabajado y que no se achica en las difíciles. Porque el encuentro ante el Tricolor era uno de esos trampa, donde las posiciones en la tabla no reflejan lo que verdaderamente ocurre en el campo.
Colegiales no pudo con Atlanta. @Colegiales1908
Cole no se entregó fácilmente. Pero, de a poquito, los de Villa Crespo empezaron a empujar. Y a remar. Todos juntos. Desde Martín García con sus trepadas por derecha hasta con Quintana jugando de espaldas y fajándose contra el que aparezca detrás suyo. El solitario tanto llegó con esa fórmula. El que destrabó la jugada fue el 9 y, como de costumbre, de espaldas. Se la dio con hermoso taco a Bernardi y el rechazo le quedó al uruguayo Rodríguez, que la mandó a guarda r. Tras eso, todos defendieron y sostuvieron la victoria. Un triunfo fundamental para no perderle pisada al Lobo de Hernán Pellerano (38 puntos).
Quintana fue una de las grandes figuras de la noche. @atlantaoficial
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