En el programa Espacio Wellness TV, conducido por Luciana Amado Siry en C6Digital, la médica clínica especialista en obesidad reflexionó sobre el alarmante crecimiento de la enfermedad en adultos y niños, el rol del entorno familiar, el impacto de las emociones en la alimentación y por qué es clave derribar mitos y etiquetas sobre lo que comemos.
En una nueva edición de Espacio Wellness TV, la médica clínica y especialista en obesidad Dra. María Celeste Aphalo visitó los estudios de C6Digital para dialogar con la conductora Luciana Amado Siry. En una charla profunda, la profesional abordó el paradigma actual de la obesidad, definiéndola como una enfermedad compleja y multifactorial que va mucho más allá de la simple «voluntad» del paciente.

«Hoy las estadísticas dicen que nuestros hijos van a vivir menos que nosotros porque comienzan con enfermedades que antes veíamos a los 40 o 50 años. Hoy tenemos chicos con menos de 13 años con diabetes tipo 2 e hipertensión arterial por el aumento tremendo de la obesidad infantil» — Dra. María Celeste Aphalo, médica clínica especialista en obesidad.
Factores ambientales y genéticos: un entorno servido para el excesO
Al analizar las causas detrás del aumento de casos en el país y en el mundo, Aphalo señaló que el estilo de vida contemporáneo facilita el desarrollo del sobrepeso y la obesidad a través del acceso inmediato a alimentos hipercalóricos.
«El mundo está preparado para que engordemos. Antes, para tomar un helado hacías diez cuadras y pedías una bocha; hoy pedís por delivery a las tres de la mañana y lo tenés en la puerta de tu casa. A esto se le suman los factores genéticos de los que no nos podemos escapar, pero sobre los cuales podemos trabajar desde la prevención», explicó.
Asimismo, remarcó la responsabilidad de los adultos en la construcción de un ambiente seguro en el hogar:
Predicar con el ejemplo: Los niños aprenden hábitos alimentarios y de actividad física observando a sus padres y familiares.
Normalizar la salud: Incorporar frutas, verduras y movimiento diario como una rutina habitual —al igual que ir a la escuela o trabajar— facilita que los chicos crezcan con patrones saludables de manera natural.

La mentira de la «falta de voluntad» y el comer emocional
Uno de los puntos centrales de la entrevista fue la necesidad de desmitificar la idea de que la obesidad se debe únicamente a la falta de voluntad. La especialista remarcó que las emociones atraviesan las elecciones alimentarias desde la infancia.
«Desde que nacemos asociamos la comida al consuelo o al festejo. Ante la menor sensación de angustia, duelo o ansiedad, el cerebro recuerda que la comida da un placer rápido e inmediato. No se trata de ‘cerrar la boca y salir a caminar’; hay emociones y mecanismos neuronales complejos», afirmó.
Al respecto, destacó los avances médicos actuales y el uso de nuevos fármacos que actúan a nivel cerebral eliminando el «food noise» (el ruido constante a comida que lleva a comer sin hambre real). «El único que come por hambre fisiológico es quien mantiene su peso naturalmente; el paciente con obesidad padece una enfermedad que muchas veces no puede manejar solo», agregó.

Derribando mitos: ultraprocesados, harinas y la ley de etiquetado
En relación con las tendencias de alimentación, la especialista llamó a no demonizar grupos de alimentos ni a caer en desinformaciones que circulan en redes sociales.
Los ultraprocesados en la mira: Advirtió sobre el consumo excesivo de productos con aditivos e ingredientes industriales, aclarando que comer sano no es una cuestión de dinero, sino de planificación y organización familiar.
Ley de etiquetado: Señaló que la normativa actual puede resultar confusa para la población, ya que le pone octógonos a alimentos saludables (como un yogur) pero no regula la comida preparada en panaderías o restaurantes.
Defensa de los hidratos de carbono: Desmintió la necesidad de eliminar las harinas, la leche o las legumbres.
«El cerebro necesita hidratos de carbono para funcionar. El problema no es una papa o un plato de fideos, sino la frecuencia, la combinación y la cantidad. Si comés extremo o con privaciones, la insulina sube en sangre y te genera más hambre y compulsión».

Pautas y consejos prácticos para la organización diaria
Para finalizar, la Dra. Aphalo compartió una serie de herramientas sencillas para llevar un estilo de vida más equilibrado sin caer en restricciones extremas.
En primer lugar, remarcó la importancia de la planificación semanal, recomendando ir al supermercado con una lista previa y evitar hacerlo con hambre para no terminar comprando impulsivamente por fuera de lo necesario.
Por otro lado, insistió en quitar las etiquetas de «permitido» y «prohibido». Explicó que no hay por qué demonizar comidas típicas o caseras —como una milanesa o un guiso—, sino que el verdadero secreto está en enfocar la atención en la calidad global de la dieta y el control de las porciones.
Finalmente, destacó la utilidad de organizarse con el freezer, preparando con anticipación hamburguesas caseras, fraccionando carnes o manteniendo vegetales limpios para facilitar el momento de cocinar. Ante todo, concluyó en la necesidad de buscar contención profesional con médicos clínicos y licenciados en nutrición, recordando que la construcción de hábitos saludables es un proceso continuo que lleva tiempo y acompañamiento.




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