En una entrevista realizada en el bloque Conexiones, Rosana Spasiuk, coach ontológica y sommelier compartió su visión sobre el desarrollo personal, la resiliencia en el mundo emprendedor y la importancia del autoconocimiento para superar creencias limitantes.
La charla distendida fue en los estudios de C6Digital, con Romina Rivero. Definir su trayectoria no es tarea sencilla: con más de 30 años en la kinesiología y la salud, Spasiuk ha sabido reinventarse integrando el coaching ontológico, la biodescodificación y la sommelierie en un enfoque holístico de liderazgo y emprendedurismo.

«Todas somos emprendedoras antes que nada, cada día que amanece y tenemos que salir adelante para llevar adelante un rol o un proyecto. Si podemos liderar nuestra propia vida, podemos liderar cualquier cosa» — Rosana Spasiuk, kinesióloga, coach ontológica y sommelier.
De la salud física al enfoque holístico
A lo largo de su carrera en la salud, Spasiuk advirtió que la atención puramente corporal no resultaba suficiente para acompañar de manera integral la rehabilitación de las personas. Esa inquietud y curiosidad personal la llevaron a explorar el campo emocional y espiritual.
«Somos un todo: física, emocional y espiritualmente. Desde mi profesión sentía que no me alcanzaba con dar solo una respuesta física a las dolencias. Empecé a buscar herramientas para mí misma, incorporando el coaching y la biodescodificación. Eso me permitió romper estructuras y entender que no somos robots, que tenemos emociones y sentimientos que nos atraviesan diariamente», explicó.
En ese sentido, destacó el impacto del coaching sensorial, una disciplina conectada con los cinco sentidos (vista, olfato, gusto, tacto y oído) a través de alimentos como el té, el café, el chocolate y el vino, permitiendo conectar con la realidad desde un lugar más flexible y consciente.
Desmontar creencas limitantes y redescubrir el propósito
Durante la entrevista, Spasiuk enfatizó que el coaching actúa como un entrenamiento y un acompañamiento para que cada persona identifique lo que frena su crecimiento, especialmente en el ecosistema emprendedor.
Creencias limitantes y mandatos: Analizó cómo las frases del tipo «no puedo» o la presión de mandatos familiares suelen estancar proyectos. «El coach no te dice qué hacer; te da herramientas para que te descubras y te des cuenta de por qué o para qué hacés las cosas».
El miedo como señal: Aclaró que el miedo es una emoción básica universal y no debe verse como un enemigo. «El miedo está para alertarnos y protegernos, no para paralizarnos. El problema surge cuando te quedás en una zona de comodidad por temor a arriesgar».
Cultura del esfuerzo e historia familiar: Hizo hincapié en la impronta de los descendientes de inmigrantes en Misiones, caracterizados por la cautela extrema a la hora de invertir o proyectar, lo que muchas veces dificulta dar el salto de emprendimiento a pequeña empresa.
El valor de las alianzas y el arte de reinventarse
En relación a la dinámica de trabajo de los profesionales independientes y emprendedores, Spasiuk advirtió sobre los riesgos del aislamiento y la importancia de tejer redes estratégicas.
«Solos llegamos más rápido, pero haciendo alianzas estratégicas llegamos más lejos. El trabajo en equipo es como un blend de vinos: cada uva aporta lo suyo y, si cada integrante da lo mejor de sí sin competir, se logra un equilibrio perfecto», graficó haciendo referencia a sus talleres corporativos de «Catar Coaching».
Para concluir, dejó un mensaje de resiliencia dirigido a quienes atraviesan momentos de incertidumbre en sus negocios:
Saber soltar y cerrar ciclos: Reconocer cuándo un proyecto cumplió su etapa y tener la valentía de cambiar de rumbo a tiempo.
Redefinir el fracaso: Entender la reinvención no como una derrota, sino como la capacidad de volver a empezar desde la experiencia adquirida.
Autoconfianza: «Si yo no confío en lo que soy capaz de dar, ¿quién va a confiar en mí? Hay que animarse a soñar, ir paso a paso con metas alcanzables y buscar ayuda cuando sea necesario».





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