En una nueva entrega de Espacio Wellness, en las plataformas de C6Digital, Luciana Amado Siry recibió a la médica cardióloga y especialista en medicina estética Florencia Sartori, quien compartió las principales tendencias que recogió durante sus recientes capacitaciones internacionales y dejó un mensaje que atravesó toda la charla: la estética moderna ya no puede pensarse únicamente desde lo exterior, sino como parte de un abordaje integral de la salud.

“¿Hay un cambio de paradigma en la medicina estética?”, planteó Luciana al comenzar la entrevista. Sartori fue contundente al describir un campo que evoluciona prácticamente año tras año. Tras participar del congreso mundial de medicina estética en Mónaco, explicó que si en temporadas anteriores el centro de atención estuvo puesto en los exosomas, este año los péptidos aparecieron como una de las grandes tendencias, tanto para determinados tratamientos sistémicos como para mejorar la calidad de la piel.
La profesional también defendió el uso responsable de los rellenos frente a una corriente que, muchas veces como consecuencia de los excesos, termina cuestionándolos. Para Sartori, el problema no está necesariamente en la herramienta sino en cómo, dónde y cuánto producto se utiliza.

“Los rellenos no se van a dejar de usar”, sostuvo, y explicó que para obtener resultados armónicos el médico debe pensar no solamente en el efecto inmediato, sino también en cómo ese volumen puede comportarse con el paso del tiempo. El plano de colocación, la cantidad y la anatomía particular de cada rostro son determinantes para evitar caras sobrecargadas o artificiales.
Luciana recordó entonces aquellos pacientes que llegan al consultorio después de haberse aplicado numerosas jeringas y piden “sacarse todo”. Sartori explicó que el ácido hialurónico puede permanecer durante años distribuido en los tejidos y que, cuando es necesario corregir un resultado, existe la posibilidad de utilizar hialuronidasa, una enzima capaz de degradarlo. Pero aclaró que no debe entenderse como una invitación a aplicar y retirar producto indiscriminadamente: la clave sigue siendo planificar bien desde el comienzo.

Otro de los conceptos fuertes de la entrevista estuvo relacionado con la búsqueda de resultados cada vez más naturales. Sartori explicó que actualmente se trabaja priorizando zonas laterales del rostro y siguiendo una lógica de tratamiento “desde arriba hacia abajo y desde afuera hacia adentro”. Este enfoque permite utilizar menos relleno en la zona central de la cara y reducir el riesgo de “overfill” o sobrerrelleno.
Precisamente sobre ese tema será su participación como speaker en un encuentro previsto para octubre en Puerto Iguazú, donde abordará el lifting no quirúrgico y la utilización estratégica de rellenos y bioestimuladores.
“De esa manera está demostrado con estudios científicos que uso menos cantidad de rellenos, entonces el paciente no está con sobrecarga de volumen y se ve más natural”, explicó. El objetivo, remarcó, es que el tratamiento no agrande ni vuelva pesado el rostro con el paso del tiempo.

La capacitación permanente ocupa un lugar central en su práctica. En junio viajó nuevamente a Europa para participar de un entrenamiento cadavérico en Verona, Italia. Allí trabajó sobre tejidos conservados mediante congelación, una metodología que permite reproducir con mayor fidelidad la sensación y los planos anatómicos que se encuentran al realizar procedimientos en una persona viva.
Luciana puso el foco en el esfuerzo personal, familiar y económico que implica sostener ese nivel de formación. “Hay que dejar cosas de lado para poder seguir estudiando a este nivel”, señaló. Sartori reconoció que compatibilizar los viajes con su familia y sus hijos no resulta sencillo, pero consideró que sin actualización académica permanente no es posible trabajar responsablemente en una especialidad que cambia a tanta velocidad.
La conversación avanzó además hacia otro de los pilares que propone actualmente el equipo de Sartori: trabajar de adentro hacia afuera. Alimentación, vitaminas, descanso, estrés, inflamación, microbiota y equilibrio hormonal comenzaron a integrarse a una mirada que pretende potenciar también los resultados de los procedimientos estéticos.
La médica explicó que, por ejemplo, para generar una adecuada respuesta frente a los bioestimuladores el organismo necesita contar con los nutrientes necesarios para producir colágeno. En ese esquema interdisciplinario trabajan profesionales dedicadas a tratamientos corporales, hormonas y medicina regenerativa.
“Las médicas trabajamos en pos de la salud de la gente”, enfatizó Sartori al explicar que los tratamientos deben indicarse después de estudios, laboratorios y una evaluación individual, evitando que la ansiedad del paciente termine llevando a intervenciones innecesarias.
Pero el tramo final de Espacio Wellness permitió además recuperar la formación original de Sartori como cardióloga y avanzar hacia un mensaje especialmente importante sobre prevención.
Luciana introdujo el tema a partir de casos de personas jóvenes que sufren eventos cardiovasculares pese a llevar aparentemente una vida saludable y preguntó: “¿Hay manera de que uno, con distintos chequeos, pueda saber cómo está su corazón?”
Sartori respondió con una experiencia impactante: recordó a un paciente de apenas 27 años, deportista de Ironman, que presentaba compromiso en las tres arterias coronarias principales. A partir de allí insistió en que realizar actividad física no elimina automáticamente el riesgo cardiovascular.

Para quienes entrenan, recomendó considerar una ergometría anual, que permite evaluar cómo responde el corazón frente al esfuerzo, cómo se comportan la frecuencia cardíaca y la presión arterial y hasta qué nivel de exigencia puede llegar una persona. También valoró los relojes inteligentes como herramientas capaces de advertir alteraciones de frecuencia o posibles arritmias que luego deben ser evaluadas por un cardiólogo.
La especialista consideró además que los controles cardiológicos deberían incorporarse progresivamente como parte de la rutina preventiva incluso desde edades más tempranas. Alimentación deficiente, estrés, sedentarismo y otros hábitos pueden adelantar problemas que décadas atrás se observaban principalmente en pacientes mayores.
Sartori resumió otro de los grandes conceptos de la entrevista al hablar de epigenética: existe una carga genética heredada, pero los hábitos cotidianos pueden influir decisivamente sobre cómo esa predisposición termina expresándose.
“Yo te puedo dar medicamentos, pero si uno no pone por su lado los hábitos y lo que incorpora en el día a día, no pasa nada”, explicó.
Finalmente, Luciana y Sartori coincidieron en la necesidad de ampliar la capacitación en RCP, especialmente entre quienes realizan actividad física. Saber actuar frente a una emergencia, remarcaron, puede hacer la diferencia durante los primeros minutos de una situación crítica.
Así, la nueva entrega de Espacio Wellness dejó una mirada que fue mucho más allá de los procedimientos estéticos. Desde las nuevas técnicas que llegan de los principales congresos internacionales hasta la prevención cardiovascular, Florencia Sartori planteó un mismo eje: naturalidad, formación médica, prevención y hábitos saludables como partes de una misma construcción del bienestar.





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