
Tareferos y productores yerbateros de toda la provincia arribaron hacia la ciudad de Puerto Iguazú, para expresar su reclamo al presidente Javier Milei por la desregulación del Instituto Nacional de la Yerba Mate (Inym). Milei participará este viernes, a las 18:00, del cierre de la 47.ª Convención Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas en Puerto Iguazú.
En ese marco y en una profunda reflexión sobre la realidad productiva y social de Misiones, la Secretaria General del Sindicato Único de Obreros Rurales, Ana Cubilla analizó el fenómeno del desarraigo en las zonas de frontera como Comandante Andresito, señalando que la crisis del sector yerbatero está provocando una fractura en las familias de la provincia.


Cubilla, con una vida ligada al trabajo rural, recordó su propia trayectoria para dar cuenta de las dificultades históricas y actuales de los trabajadores de la tierra. “Yo sufrí dos veces el desarraigo. Soy hija de trabajador rural; no nací en los yerbales, sino en los naranjales y mandarinales de la zona norte, cuando antes esta región era muy citrícola. Mi mamá nació en los tungales. Nuestra provincia tiene toda una historia de producción”, relató, en diálogo con canal12misiones.com.
En este sentido, remarcó que las políticas económicas impulsadas por la gestión del presidente Javier Milei aceleraron este proceso de compejidades para muchas familias. “Esta política no solo se metió con el bolsillo de los argentinos, sino que se metió dentro de las casas. Hay mujeres que se quedan solas porque el marido tiene que irse dos o tres meses a buscar trabajo en otra provincia o en Brasil. Es una destrucción directa de la familia rural. Parece que estamos viviendo una guerra donde nos tiraron una bomba y tenemos que huir”, señaló.


La crisis yerbatera y el reclamo por los derechos del tarefero
En relación con las disputas alrededor del sector yerbatero y los cambios normativos impulsados por el DNU presidencial, Cubilla criticó que se invisibilice a los trabajadores. “Pareciera que hay una sola víctima en el conflicto yerbatero, pero hay otra víctima peor de la que no se habla, el tarefero. La crisis yerbatera no existe para la industria ni para las góndolas, donde la yerba se sigue vendiendo cara; el impacto negativo cae directamente sobre el eslabón más débil, que es el trabajador y el pequeño productor”, sostuvo.
Asimismo, hizo referencia al proyecto de Ley de Emergencia Yerbatera y remarcó la importancia de contemplar formalmente la situación laboral en las chacras. “Peleé mucho para que entra la ley de emergencia yerbatera e intercosecha. Si la organización no está pegando el grito en el cielo, nadie habla del tarefero ni propone respuestas para la patronal o ante la política”, expresó Cubilla.
Además agregó que “sería una herramienta más que puede tener la provincia de poner precio a la hoja verde, que hasta el momento lo hacía el INYM hasta la llegada del presidente actual“.
Foto destacada: Marcos Otaño.





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