Misiones
Encuentro Misionero impulsa una Misiones más libre de impuestos nacionales

El oficialismo provincial misionero inició su camino hacia las elecciones del 2027 dejando atrás la marca del Frente Renovador y bajo un nuevo nombre, «Encuentro Misionero». El bautismo del nuevo sello no fue un simple trámite administrativo y comunicacional, vino acompañado de una propuesta concreta en lo político, y con destinatario claro en Buenos Aires, la Casa Rosada. Desde el espacio proponen convertir a Misiones en un «territorio libre de impuestos» nacionales.
La propuesta, que evoca aquel intento de ser una zona especial aduanera truncado dos veces por la Casa Rosada, una con Mauricio Macri y otra con Alberto Fernández, ingresa al Congreso de la Nación a través del bloque de diputados misioneristas. El anuncio lo hizo Carlos Rovira, junto con la presentación de la nueva marca electoral. .
La propuesta es que la Nación pague la geografía que creó
El corazón del proyecto es un Régimen Diferencial y Específico de Exenciones Impositivas Nacionales para Misiones. El argumento de fondo es tan viejo como la provincia, Misiones tiene 900 kilómetros de fronteras con Brasil y Paraguay, carece de red de gas natural, enfrenta costos logísticos prohibitivos por su condición de enclave territorial, y sin embargo tributa como si fuera el conurbano bonaerense.
Desde el espacio detallan que actualmente en cada factura el 38% corresponde a impuestos, con mayor impacto de IVA y un mínimo de retención de la ATM, contrariamente a lo que sostienen los libertarios de la tierra colorada. Ante esto, proyectan una serie de medidas que permitiría paliar la situación de los misioneros, con algo de voluntad desde la Casa Rosada.
En materia de IVA, se propone que las ventas realizadas desde el resto del país hacia Misiones sean tratadas como «exportaciones suspensivas», lo que permitiría que los proveedores nacionales vendan a la provincia sin cargar el impuesto. Para el consumo interno, se plantea alícuota cero o directamente exención en servicios esenciales como electricidad e internet, compensando así la falta de gas y los sobrecostos logísticos estructurales de la provincia.
En Ganancias, el proyecto pide reducir la alícuota para sociedades del 35% vigente a un rango de entre el 15% y el 0%, según el tipo de actividad o inversión. Se añade un mecanismo de amortización acelerada que permita deducir el costo de maquinaria e infraestructura en plazos más cortos, mejorando el flujo de caja de las empresas y haciendo más atractiva la radicación industrial en la provincia.
En el sistema bancario, la propuesta contempla la exención total del Impuesto al Cheque —débitos y créditos— para todos los sujetos que operen en Misiones. El objetivo declarado es formalizar la economía fronteriza, que históricamente funciona a base de efectivo precisamente porque los costos financieros resultan inviables en la comparación con Paraguay y Brasil.
En comercio exterior, el régimen propone eximir de derechos de importación a maquinaria, insumos de producción y componentes destinados a la reexportación, pagando aranceles únicamente sobre el valor agregado en territorio provincial. En el sentido contrario, se pide eliminar las retenciones a las exportaciones de yerba mate, té y madera: los tres productos emblemáticos de la economía misionera, que hoy subsidian con sus divisas a un Estado nacional que les devuelve poco y tarde.
En otros impuestos, el proyecto apunta a la exención de Bienes Personales para activos radicados en la provincia, y a la eliminación del Impuesto a la Transferencia de Combustibles (ITC) para lograr precios competitivos frente a los surtidores paraguayos y brasileños, que desde hace años sangran la venta local de nafta.
Un reclamo histórico que vuelve a la cancha
Durante el gobierno de Mauricio Macri Misiones hizo el primer intento de zona aduanera especial. En ese entonces la idea no estaba tan clara, y los pedidos fueron mutando desde instalar zonas como la de Iguazú en Bernardo de Irigoyen y Posadas, hasta que ese tipo de beneficios se extiendan a todos los comercios de la ciudades con pasos fronterizos. El desorden de la idea, y la poca voluntad de la Casa Rosada, hicieron que no prospere.
Luego llegó el gobierno de Alberto Fernández, allí el gobierno de Misiones también impulsó este reclamo, que llegó a quedar plasmado en el Presupuesto 2022. En ese momento se reconocía a Misiones la posibilidad de reducir cargas tributarias nacionales por su «condición de provincia de frontera». Al final, Fernández canceló esos beneficios y se ganó la enemistad del gobierno provincial.
Hoy la historia se repite con actores distintos. Ahora el interlocutor en la Casa Rosada es Javier Milei, un presidente que se presenta como el gran libertador fiscal de la Argentina. El misionerismo le toma la palabra. Si la libertad económica es la consigna, que empiece por las provincias que cargan con fronteras que la Nación no supo ni quiso compensar, piensan en las folas del oficialismos local.
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