Un total de 250 niños de entre 1 y 3 años asisten actualmente a los jardines maternales municipales, donde reciben acompañamiento pedagógico, contención afectiva y seguimiento de hábitos alimenticios. El servicio funciona de lunes a viernes, en el horario de 7 a 13, en cuatro sedes distribuidas en distintos puntos de la ciudad.

La directora de los jardines comunales, Vanesa Talavera, explicó que en estos espacios se trabaja de manera articulada con el Consejo General de Educación y con los Núcleos Educativos de Nivel Inicial (NENI). “Trabajamos en diferentes líneas que tienen que ver con lo pedagógico, con una articulación constante, siempre enfocados en la primera infancia y fortaleciendo todo lo que tiene que ver con esos primeros años”, indicó en Radio Municipal.
Las sedes están ubicadas en el microcentro, Itaembé Miní, el barrio San Lorenzo y la zona Oeste sobre avenida Jauretche. En cada uno de estos espacios también se implementan acciones vinculadas a la alimentación saludable, con la participación de profesionales en nutrición.


“En cada sede hay un nutricionista que genera diariamente un menú balanceado. También realizamos controles de peso y talla, resaltando la importancia de la salud en la primera infancia y promoviendo hábitos saludables”, señaló Talavera.
Además del abordaje pedagógico y nutricional, desde los jardines destacan la importancia del acompañamiento afectivo durante esta etapa. “Son etapas sumamente importantes para el desarrollo, tanto en lo cognitivo como en lo afectivo, por eso es clave acompañar este primer trayecto con diferentes instancias de trabajo”, expresó la directora.

La mayoría de los niños que asisten son hijos de empleados municipales. El proceso de inscripción se realiza entre septiembre y octubre para el ciclo lectivo siguiente. En tanto, la adaptación se lleva adelante en dos etapas, durante febrero y marzo. “Propiciamos distintas instancias de adaptación teniendo en cuenta la dinámica familiar, hasta llegar al horario completo”, concluyó.





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