Misiones
Nación exige informes a universidades y los gremios denuncian amenazas y van a marchar

El conflicto entre el Gobierno nacional y el sistema universitario argentino sumó en las últimas horas un nuevo episodio de alta tensión. A una nota oficial enviada a los rectores de las universidades nacionales por la Subsecretaría de Políticas Universitarias le siguió una dura respuesta de los gremios docentes de Misiones, que denunciaron “amedrentamiento” y ratificaron la convocatoria a una nueva Marcha Federal Universitaria.
El documento oficial solicita a las autoridades universitarias que informen, en un plazo de 48 horas, qué medidas están adoptando para garantizar la continuidad del dictado de clases frente a paros y otras medidas de fuerza. La comunicación pone el foco en el derecho constitucional a “enseñar y aprender” y advierte sobre la necesidad de que las instituciones aseguren el funcionamiento regular del servicio educativo.
En ese texto, la Subsecretaría remarca que, si bien el derecho a huelga está reconocido, no puede anular el acceso a la educación. También subraya la responsabilidad de las autoridades universitarias de arbitrar medios para evitar la interrupción total de actividades, incluyendo la implementación de planes de contingencia, modalidades virtuales y la apertura de los edificios para quienes no adhieran a las protestas.
En Misiones
Pero la reacción no tardó en llegar. Desde la Intersindical Universitaria de Misiones -que nuclea a Asociación Docentes de la Universidad Nacional de Misiones (Adunam), Unión de Docentes Universitarios de Misiones (Udum) y la Asociación del Personal No docente de la Universidad Nacional de Misiones (Apunam)- interpretaron el contenido de la nota como una presión indebida sobre las universidades y una avanzada contra el derecho a la protesta.
En un comunicado, los gremios expresaron su “contundente rechazo” a lo que calificaron como un documento “amenazante”. Según sostienen, la referencia a posibles revisiones en la asignación y transferencia de recursos presupuestarios constituye un intento de disciplinamiento en medio de un conflicto salarial y presupuestario aún sin resolver.
El trasfondo de la disputa es conocido, porque desde 2024, docentes, no docentes y estudiantes vienen protagonizando movilizaciones masivas en defensa de la educación pública, en reclamo por la pérdida del poder adquisitivo de los salarios y por el financiamiento del sistema universitario y científico.
Por incumplimiento
Los gremios aseguran que el Gobierno incumple la Ley de Financiamiento Universitario -aprobada con amplio respaldo parlamentario- y denuncian un proceso de “estrangulamiento presupuestario” que afecta tanto a los trabajadores como a las becas estudiantiles y a la investigación.
En ese marco, la nueva comunicación oficial fue leída como un intento de limitar la protesta en lugar de abrir canales de negociación. “Se pretende negar un derecho consagrado en la Constitución”, señalaron desde la Intersindical.
Preparando otra gran marcha
Lejos de desactivar el conflicto, el cruce parece haberlo profundizado. Las organizaciones sindicales confirmaron su participación en la cuarta Marcha Federal Universitaria, prevista para el 12 de mayo, y redoblaron la convocatoria en todo el país. En Posadas, la concentración será a las 14 en la intersección de las avenidas Mitre y Uruguay, con movilización hacia la plaza 9 de Julio.
Las consignas sintetizan el reclamo, el cumplimiento de la ley de financiamiento y reapertura de paritarias. Pero el mensaje final del comunicado deja en claro que, para los docentes, el eje del conflicto es más profundo. Plantean que “sin salarios dignos no hay educación pública de calidad”.
Así, entre exigencias oficiales de normalización y denuncias gremiales de presión política, el sistema universitario argentino vuelve a ubicarse en el centro de la escena pública, con un desenlace todavía abierto y una nueva jornada de protesta en el horizonte.
0%
0%
0%
0%
0%







//
