El fuego cruzado entre la dirigencia de Independiente Medellín y los hinchas se hizo presente en la Copa Libertadores. Y es que la cancelación del partido ante Flamengo no puede explicarse como una simple imprudencia o una falla de seguridad en el operativo. De hecho, sonó a venganza.
Justo antes de que arrancara el encuentro, la parcialidad local encendió una importante cantidad de bengalas e hizo que se demorara el inicio por problemas de visibilidad. Sin embargo, cuando todo parecía indicar que iba a comenzar, varios simpatizantes invadieron la cancha y forzaron la suspensión. Horas más tarde, se ataron cabos: no se trató de un error.
Hinchas del DIM provocaron incidentes vs. Flamengo. (EFE)
El trasfondo de la cancelación del partido entre Independiente Medellín y Flamengo por Copa Libertadores
La discordia se desató el pasado domingo 3 de mayo, momento en el que Independiente Medellín perdió 2-1 ante Águilas Doradas en el plano local y su hinchada fue provocada por Raúl Giraldo, dueño del club.
Visiblemente alterado, el dirigente invadió la cancha y empezó a celebrar el triunfo de su rival mirando a su propia tribuna. Dicha situación despertó un importante malestar en los simpatizantes, quienes no dudaron en aparecer en el encuentro ante Flamengo con varios carteles alusivos a lo vivido.
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Teniendo en cuenta que el DIM puede recibir una quita de puntos y una sanción económica por parte de la Conmebol por lo sucedido en su cancha, lo vivido en Colombia huele a venganza.
Con este panorama en puerta, el Mengao anunció que pedirá el partido por ganado. Y, tomando como referencia lo que dice el reglamento y los antecedentes recientes, todo apunta a que el Comité de Disciplina fallará a su favor porque la seguridad no estuvo garantizada y los incidentes comenzaron en la tribuna local.
Hinchas de DIM con carteles contra la dirigencia y el plantel. (EFE)
Flamengo marcó su postura
Tras conocerse la decisión oficial, el director deportivo del club de Brasil le soltó la mano a la dirigencia rival y la expuso. «Esperamos ganar los tres puntos porque la responsabilidad no es nuestra y el reglamento es claro», lanzó José Boto.
A su vez, reveló detalles de la charla que tuvieron en la previa con los organizadores del duelo. «El propio presidente, que inicialmente quería jugar a puerta cerrada, sin público, nos reconoció que no existían condiciones de seguridad ni dentro ni fuera del estadio», aseguró.





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