
A sus 79 años, Valeria Yeza sale todos los días al centro de Posadas a vender repasadores como una forma de complementar su jubilación, que asegura resulta insuficiente para afrontar los gastos básicos.
La mujer relató que la situación económica la obligó a buscar ingresos extra para cubrir necesidades cotidianas como alimentos, transporte y medicamentos.
“La situación es difícil”, resumió, al explicar que el dinero de la jubilación no alcanza para comprar productos esenciales como azúcar, leche y pagar el boleto de colectivo.
“Tenemos que recurrir a esto porque me falta para la azúcar, la leche, el boleto”, expresó.
Yeza señaló además que uno de los gastos más difíciles de afrontar son los medicamentos, ya que aseguró no recibir ayuda suficiente y no logra comprar todos los tratamientos que necesita.
“No alcanza para los medicamentos, está difícil comprarlos todos. Compramos, pero no todo”, lamentó.
También comentó que históricamente fue ama de casa y que en otros momentos complementaba ingresos tejiendo y vendiendo sus productos.
Si bien indicó que cuenta con ayuda familiar, remarcó que intenta no depender constantemente de sus seres queridos. “No se puede pedir todas las veces a la familia”, sostuvo.
Asimismo, relató haber atravesado inconvenientes con controles municipales al intentar vender en inmediaciones del centro, situación que sumó dificultades a su actividad diaria.




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