El show comenzó con una propuesta distinta: interpretar de punta a punta la ópera rock Novela, álbum de 25 canciones que el músico venía preparando desde hace décadas. Antes del recital, el propio Fito había adelantado en redes que se trataba de una decisión arriesgada. “Ojalá tengan ganas de escucharlo. Yo me muero de ganas de tocarlo”, había dicho.
Sin embargo, mientras avanzaba la primera parte del espectáculo, parte del público comenzó a impacientarse. Muchos esperaban una noche cargada de hits y reaccionaron con murmullos y abucheos antes del cierre del segmento conceptual.
Tras un breve intervalo, Fito regresó al escenario visiblemente molesto y dejó entrever su enojo durante varios pasajes del recital. Incluso desafió a quienes silbaban desde las plateas mientras interpretaba El amor después del amor. “Canten más fuerte, man. No te escucho nada”, lanzó desde el escenario.
Más tarde, sentado al piano, el músico habló directamente sobre lo ocurrido: “Está bueno detenerse a escuchar al otro, porque te están haciendo un regalo”, expresó. Y dejó claro que no iba a modificar el repertorio para complacer reclamos. “No va a faltar nada acá, porque yo no saco temas para poner”, remarcó.
Después de ese momento de tensión, el concierto cambió completamente de clima. Sonaron clásicos como Mariposa Technicolor, Circo Beat, A rodar mi vida y Ciudad de pobres corazones, con un público nuevamente entregado al show.
Lejos de bajar el tono de la polémica, el artista cerró la noche reafirmando la intensidad emocional del recital. Horas después publicó un mensaje en redes donde resumió la experiencia: “Nunca voy a olvidar esta noche. Me sentí más vivo que nunca”.
La presentación quedó marcada como una de las más polémicas de la carrera reciente del rosarino, en una mezcla de riesgo artístico, tensión con el público y reconciliación final a pura emoción, publicó el portal INFOBAE.




//