El Nodo de Colpobiopsia del Hospital de Puerto Rico se consolida como una herramienta clave para la prevención y detección temprana del cáncer de cuello uterino en la Zona Centro Paraná. A pocos meses de su puesta en funcionamiento oficial, el espacio ya permitió tratar a 21 pacientes con diagnóstico de carcinoma in situ, logrando intervenciones tempranas que evitaron el avance de la enfermedad hacia estadios invasores.

El servicio, coordinado por el médico Pablo Aguirre, integra la red provincial impulsada por el sistema de salud pública y forma parte de los siete centros especializados que actualmente funcionan en Misiones. Aunque el nodo comenzó oficialmente en octubre de 2025 en Puerto Rico, el trabajo articulado ya se desarrollaba desde 2024 en Jardín América.
“El sistema de salud pública brinda un espacio especializado en la prevención y detección temprana del cáncer de cuello uterino para fortalecer la salud ginecológica de la región”, señaló Aguirre al destacar el impacto de estos dispositivos descentralizados.

En el nodo se realizan colposcopías, estudios que permiten observar el cuello uterino mediante un microscopio especializado para detectar lesiones sospechosas. En caso de hallarse anomalías, se toman biopsias para confirmar diagnósticos y avanzar con tratamientos oportunos.
Además, el equipo trabaja en la detección y tratamiento del Virus del Papiloma Humano (VPH), principal factor asociado al cáncer cervicouterino. Entre los procedimientos que se realizan se encuentran las conizaciones, intervenciones que consisten en extraer una porción del cuello uterino para diagnosticar y tratar lesiones precancerosas detectadas previamente en estudios como el PAP o la colposcopía.


“El centro recibe todos los tamizajes patológicos anormales para realizar un examen más exhaustivo. Si vemos lesiones en el cuello uterino tomamos biopsias y, si se detecta una lesión precancerosa, hacemos el tratamiento directamente en el hospital”, explicó el coordinador.
El modelo de trabajo se sostiene sobre tres pilares: la detección temprana, el tratamiento oportuno y la prevención del cáncer invasor. Según Aguirre, este esquema también permite descomprimir hospitales de mayor complejidad y evitar derivaciones constantes hacia otras localidades.
En paralelo, desde el nodo remarcan la importancia de reforzar la vacunación contra el VPH en adolescentes. “La vacuna corresponde tanto a varones como a mujeres”, sostuvo el especialista, quien además destacó el fortalecimiento del tamizaje mediante el test de VPH, herramienta considerada fundamental para detectar el virus a tiempo.

El trabajo del nodo también incluye la capacitación permanente de agentes sanitarios y personal de enfermería para ampliar la toma de muestras de PAP y test de VPH en el sistema público. De esta manera, se busca aumentar la capacidad de respuesta y garantizar que más personas accedan a controles ginecológicos sin demoras.
Los nodos de colpobiopsia funcionan bajo la órbita del Programa Provincial de Prevención del Cáncer Cervicouterino y son el resultado del trabajo articulado entre el Ministerio de Salud Pública, el Instituto Misionero del Cáncer y el Hospital Escuela de Agudos Dr. Ramón Madariaga.




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