Matías Blanco, de 30 años, es oriundo del barrio San Jorge de Pilar, provincia de Buenos Aires, aunque parte de su familia materna reside en Puerto Iguazú. Hace más de 60 días protagonizó un episodio confuso que provocó que dejara de respirar. En el hospital lograron reanimarlo, pero sufrió un severo daño cerebral.
Sus familiares viajaron desde Pilar para trasladarlo de manera particular, ya que no consiguieron asistencia hospitalaria para el viaje. Sin embargo, durante el trayecto, la camioneta sufrió problemas mecánicos y quedaron varados en Jardín América. Por este motivo, solicitan colaboración de la comunidad para poder continuar el traslado. Quienes deseen ayudar pueden hacerlo al alias difundido por la familia: gladys.23743.mp, a nombre de la mamá del joven, Gladys Vázquez.
Según relató la madre, el viaje se realiza en una camioneta particular debido a que no lograron concretar a tiempo un traslado sanitario. Explicó que el hospital donde Matías permanecía internado en Puerto Iguazú le otorgó el alta, pese a que estaba previsto un traslado médico para el 2 de junio.
La mujer contó a Pilar de Todos que lograron reunir parte del dinero necesario, aunque todavía necesitaban otros 300 mil pesos para retirar el vehículo del mecánico y seguir viaje hacia Pilar. “Matías no habla, no se mueve”, resumió Gladys al describir el estado actual de su hijo, quien permanece postrado y se alimenta mediante una sonda.
Gladys, que trabaja como empleada doméstica en countries de la zona, explicó que, según la información que pudo recabar, su hijo habría sufrido un episodio psiquiátrico vinculado a un cuadro de esquizofrenia mientras estaba en la casa de su abuela. Según relató, Matías salió en moto de la vivienda y terminó sobre los techos de una casa, orando y temiendo por su vida.
“Tuvo un brote esquizofrénico. Ya había tenido cuatro, pero no quería tratarse. Me decía que él lo iba a resolver. Además consumía drogas, aunque nunca fue violento con nadie; quizás sí podía hacerse daño a sí mismo”, expresó la mujer.
Gladys señaló que Matías fue trasladado al hospital local por un grupo de policías que, según testigos, lo habrían golpeado. Además, afirmó que uno de los efectivos le habría aplicado una maniobra que redujo drásticamente el paso de oxígeno al cerebro.
La documentación médica menciona entre los diagnósticos “daño neurológico secundario a hipoxia anóxica por síndrome post paro” y “asfixia mecánica”. Según la madre, Matías permaneció más de 30 días en coma, atravesó cuadros de neumonía, infección y falla renal, y actualmente presenta rigidez muscular generalizada y escasa respuesta motora.
“Lo estoy llevando en estado vegetativo, pero algo reacciona. Llegó con buen peso y ahora pesa apenas 50 kilos. Ayer, una enfermera que conseguimos para iniciar el viaje quiso colocarle una sonda para que pudiera orinar y Matías movió un dedo cuando le preguntamos si le dolía. Yo lo voy a sacar adelante. En Misiones me dijeron que el cuadro era irreversible, pero yo sé que va a mejorar cuando le hagan una tomografía y se conozca bien su estado”, sostuvo Gladys.
La mujer agregó que desde el propio hospital le habrían informado que no cuentan con la complejidad necesaria para atender a Matías, aunque cuestionó que igualmente le hayan dado el alta cuando estaba previsto un traslado médico con profesionales de la salud para el 2 de junio.
La familia espera llegar a Pilar para que el joven sea evaluado en el Hospital Sanguinetti y eventualmente derivado a un centro de mayor complejidad, como el Hospital Central de Panamericana.
En paralelo al pedido solidario, Gladys aseguró que existen presuntas irregularidades graves vinculadas al accionar policial previo al ingreso hospitalario.
Según denunció, distintos testigos le afirmaron que Matías fue reducido por efectivos policiales durante un procedimiento en Puerto Iguazú y que luego sufrió una grave descompensación. También indicó que la familia intentó acceder a la documentación clínica completa y que cuentan con estudios médicos y testimonios relacionados con el caso.
“A mi hijo lo golpearon policías, hay testigos de eso. Lo bajaron del techo atado con cables y, después de la primera atención médica, cuando lo trasladaban en silla de ruedas esposado, los policías volvieron a golpearlo”, denunció.
“Matías se levantó de la silla y pidió que lo liberaran, que él no había hecho nada malo. Hay testigos que aseguran que lo golpearon y que un policía lo sujetó del cuello con el brazo, lo que lo asfixió y derivó en un paro. Quiero que esto se investigue, no solo por mi hijo, sino también por otros chicos que podrían pasar por lo mismo”, agregó.
Finalmente, Gladys manifestó su preocupación por el delicado estado de salud de Matías y cuestionó el alta médica otorgada días atrás, al considerar que el joven necesita atención neurológica especializada, estudios de mayor complejidad y tratamiento con antibióticos.
Mientras tanto, familiares, amigos y vecinos impulsan una colecta solidaria para completar el viaje y garantizar que Matías pueda continuar su tratamiento en Pilar.




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