Sin dudas, el episodio más polémico del último Mundial fue la determinación supuestamente tomada por la Comisión Disciplinaria de la FIFA de anular la suspensión automática al delantero Folarin Balogun, de la selección de Estados Unidos, por una expulsión. Eso llevó a una ONG de Inglaterra a reclamar una sanción a Gianni Infantino, presidente de la FIFA, en el Comité Olímpico Internacional (COI). Sin embargo, hubo rápido rechazo.
El COI indicó el viernes que no tiene jurisdicción para investigar la presunta falta de neutralidad política de Infantino. Esto, pese a que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, públicamente contó que había sido él quien pidió la anulación de la suspensión.
La queja londinense había sido presentanta en la Comisión de Ética del Comité Olímpico Internacional. La Carta Olímpica del COI cita la neutralidad entre los “principios fundamentales del olimpismo” para organismos deportivos como la FIFA y sus más de 100 miembros, entre los que figura Infantino desde 2020.
No se abrirá ninguna investigación formal, señaló el COI, porque la queja del grupo de derechos FairSquare no se relacionaba con las relaciones específicas de la FIFA o de Infantino con el organismo olímpico.
La queja “se refiere únicamente a las decisiones (de la FIFA) sobre su gobernanza y su gestión, incluidas sus relaciones con el gobierno, y a la aplicación (de la FIFA) de las reglas de su deporte”, manifestó el COI en un comunicado.
“En consecuencia, la queja queda fuera de la jurisdicción de la Comisión de Ética del COI”, añadió el comunicado.
Rodri recibe el reconocimiento de campeón con España de parte de Trump e Infantino (Juano Tesone).
El órgano de ética no tiene facultades independientes para iniciar investigaciones y sancionar a dirigentes, pero puede formular recomendaciones a la junta ejecutiva del COI, presidida por la presidenta Kirsty Coventry. Ella asistió a la final del Mundial el domingo último en Nueva Jersey.
En los últimos ocho años solo se han tomado medidas contra un miembro del COI por conducta poco ética: el jeque Ahmad al-Fahad al-Sabah, un influyente operador que se forjó una reputación como el “hacedor de reyes” de las elecciones olímpicas.
Kirsty Coventry, la presidenta del COI.
La gestión de Trump no alcanzó porque Bélgica eliminó a Estados Unidos al ganarle 5 a 2 por los octavos de final.
La expulsión de Balogun
Video: FOX
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