Brasil y Argentina planean unificar los controles aduaneros en el nuevo puerto seco.
El modelo prevé concentrar las inspecciones de ambos países en el lado brasileño para reducir la burocracia y agilizar la liberación de la carga.
Brasil y Argentina están debatiendo la implementación de un sistema integrado de control aduanero en el nuevo puerto seco de Foz do Iguaçu. La propuesta contempla concentrar los trámites que realizan ambos países en un único lugar del lado brasileño de la frontera.
El asunto se está tratando durante una reunión bilateral que se celebra entre el miércoles (12) y el viernes (14) en la sede de la Aduana Federal en Foz do Iguaçu.
Conocido como control de cabecera única, este modelo busca eliminar pasos repetitivos y permitir que las inspecciones brasileñas y argentinas se realicen de manera coordinada. Se espera reducir el tiempo de liberación de la carga, los costos logísticos y la burocracia que enfrentan transportistas, exportadores e importadores.
En las conversaciones participan representantes de los organismos responsables de aduanas, inmigración, transporte e inspecciones sanitarias de ambos países, así como miembros de los sectores público y privado.
El nuevo sistema debería agilizar el tránsito de mercancías.
Actualmente, algunos trámites son realizados por separado por las autoridades brasileñas y argentinas. Con este cambio, los organismos podrán compartir información y concentrar las operaciones en el nuevo puerto seco de Foz do Iguaçu.
Esta integración también permitirá a los equipos de inspección centrar sus esfuerzos en la carga considerada de mayor riesgo. El objetivo es aumentar la seguridad sin crear obstáculos innecesarios al comercio y al tránsito transfronterizo.
Además de reducir los tiempos de espera, el proyecto podría consolidar a Foz do Iguaçu como corredor logístico del Mercosur. Se espera atraer inversiones, aumentar la competitividad de las empresas y generar nuevas oportunidades de empleo en la región.
Operación programada para diciembre
La propuesta cobra impulso con la puesta en marcha de las nuevas estructuras para el puerto seco y la oficina de aduanas en el puente internacional Tancredo Neves. Se prevé que el nuevo complejo esté operativo para diciembre de 2026.
La estructura se está diseñando para integrar tecnología, gestión de riesgos y la acción conjunta de los organismos reguladores. Este modelo también podría mejorar la movilidad en la frontera, beneficiando a empresas, transportistas, residentes y turistas.
La reunión forma parte de la agenda técnica del Mercosur, centrada en el control de fronteras, cuestiones aduaneras y la facilitación del comercio. Las conversaciones continuarán hasta el viernes.
Fuente: Portal da cidade





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