La alegría de volver a bailar, el valor de sentirse acompañado y la fuerza de las mujeres que trabajan en comunidad marcaron una nueva entrega de Gente Grande, el programa conducido por Alejandro Miravet para las plataformas de C6Digital. Con testimonios desde Campo Grande y una recorrida por un encuentro de Casa de la Mujer, la propuesta puso en primer plano a quienes encuentran en la participación un impulso para transformar su vida cotidiana.

En Campo Grande, las cámaras se acercaron a un taller de danzas folclóricas para personas mayores que combina aprendizaje, diversión y encuentros. El grupo recibió una felicitación de la directora de la Rama Pasiva del Instituto de Previsión Social por su participación y distinción en la Fiesta del Docente, una experiencia que sus integrantes vivieron con entusiasmo.
La profesora contó que el taller comenzó en agosto del año anterior y reúne entre 14 y 16 participantes. Las clases se realizan los lunes y los horarios se adaptan a las estaciones para cuidar a los asistentes frente al frío o al calor intenso. Además de los ensayos, el grupo participa en peñas y otros acontecimientos que les permiten compartir lo aprendido.
“Cada día me sorprenden más con todos los avances que tienen”, expresó la docente, orgullosa del compromiso de sus alumnos. Explicó que la propuesta busca que las personas mayores se integren, disfruten y descubran todo lo que son capaces de hacer.
Detrás de cada presentación también hay organización y esfuerzo compartido. Los integrantes realizan actividades para reunir dinero destinado al vestuario y a los traslados. Polleras, prendas y viajes se convierten así en objetivos colectivos que fortalecen los vínculos.

Pero fueron los testimonios de las participantes los que mostraron la dimensión más profunda del taller. Una de ellas relató que antes atravesaba días de tristeza y que ahora espera con ansiedad la hora de salir de su casa para encontrarse con sus compañeras. Otra, que contó su experiencia de soledad y duelo, resumió el cambio con una frase: “Desde que empecé la danza, ahora soy otra Angélica”.
Las palabras de afecto hacia la profesora se repitieron durante la entrevista. Destacaron su paciencia, el cuidado con el que las acompaña y la emoción que despierta cada invitación a una nueva presentación. Bailar les dio también una agenda de proyectos, conversaciones y motivos para reencontrarse.

La nueva entrega de Gente Grande compartió, además, una recorrida por Manos Creativas, un encuentro organizado por Casa de la Mujer que reunió a representantes de distintas localidades misioneras. Durante una jornada de unas cinco horas hubo exposición de trabajos, propuestas gastronómicas y números artísticos, con participación de personas mayores.
El encuentro permitió mostrar el trabajo territorial de la institución: capacitaciones, acompañamiento y herramientas para fortalecer la autoestima, promover la independencia económica y sostener a las familias. Entre las propuestas mencionadas estuvieron los tejidos, las elaboraciones regionales y la formación en electricidad domiciliaria.
Miyuki Madelaire, una de las impulsoras de la convocatoria, destacó la creatividad de las participantes y el vínculo que fue construyendo con las sedes del interior. Recordó especialmente sus encuentros con las mujeres de El Soberbio y reivindicó el valor de los oficios y de la “inteligencia artesanal”, una expresión con la que puso en valor los conocimientos y las habilidades que se transmiten a través del trabajo manual.
La jornada también abrió un espacio para reflexionar sobre la participación de las mujeres en la vida pública. En las intervenciones se planteó la necesidad de acompañarse, construir oportunidades y ampliar su presencia en los espacios de decisión.

Uno de los momentos más emotivos fue el mensaje de Mercedes Oviedo, quien repasó los comienzos del trabajo provincial con mujeres de distintos municipios y pertenencias políticas. Recordó que Casa de la Mujer surgió con la intención de dar continuidad a esa tarea y mantener una red de participación más allá de las gestiones gubernamentales.
“Todas tenemos algo por dar. Por eso, todas nos necesitamos”, sostuvo Oviedo, al rendir homenaje a quienes acompañaron aquel camino y convocar a las nuevas generaciones a continuarlo.
Con la mirada cercana de Alejandro Miravet, Gente Grande volvió a poner en pantalla historias que muestran cuánto puede cambiar la vida cuando aparece un espacio para compartir. En una clase de folclore, en un taller de oficios o alrededor de una merienda, los protagonistas encontraron algo que atraviesa toda la entrega: la alegría de sentirse parte.
“Desde que empecé a bailar soy otra”: historias de encuentros y nuevas oportunidades en Gente Grande
La alegría de volver a bailar, el valor de sentirse acompañado y la fuerza de las mujeres que trabajan en comunidad marcaron una nueva entrega de Gente Grande, el programa conducido por Alejandro Miravet para las plataformas de C6Digital. Con testimonios desde Campo Grande y una recorrida por un encuentro de Casa de la Mujer, la propuesta puso en primer plano a quienes encuentran en la participación un impulso para transformar su vida cotidiana.
En Campo Grande, las cámaras se acercaron a un taller de danzas folclóricas para personas mayores que combina aprendizaje, diversión y encuentros. El grupo recibió una felicitación de la directora de la Rama Pasiva del Instituto de Previsión Social por su participación y distinción en la Fiesta del Docente, una experiencia que sus integrantes vivieron con entusiasmo.
La profesora contó que el taller comenzó en agosto del año anterior y reúne entre 14 y 16 participantes. Las clases se realizan los lunes y los horarios se adaptan a las estaciones para cuidar a los asistentes frente al frío o al calor intenso. Además de los ensayos, el grupo participa en peñas y otros acontecimientos que les permiten compartir lo aprendido.
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https://t.co/uPJLoe7zaq— Jorge Kurrle (@jorgekurrle) October 23, 2026





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