Un año es mucho, pero en Boca es una eternidad. Y el último Superclásico jugado en el Monumental lo deja en evidencia. De aquella derrota 2-1 el 27 de abril del 2025 a este presente, el equipo cambió casi por completo: de nombres, de idea y hasta de conducción.
En primer lugar, el cambio más grande está en el banco . Ya no está Fernando Gago, que fue despedido después de perder aquel Superclásico. En el medio hubo transición: Mariano Herrón tomó el equipo como interino hasta el Mundial de Clubes, después pasó Miguelo, y hoy el que manda es Claudio Ubeda. Y en la cancha, la transformación es igual de profunda.
Aquel día, Gago puso en cancha a: Marchesin; Advíncula, Battaglia, Rojo, Costa, Blanco; Belmonte, Delgado, Zenón; Palacios y Merentiel. De ese 11 que salió en Núñez solo quedan cuatro titulares en el Boca 2026.
La formación que paró Gago en el último Súper en Nuñez (Reuters)
Sólo Ayrton Costa y Lautaro Blanco se sostienen hoy como titulares en la defensa. El resto se desarmó: Advíncula y Rojo ya no están en el club, Battaglia sigue pero está lesionado y Marchesin, que fue titular aquella tarde, hoy deja su lugar a Brey por lesión.
Pero el cambio más fuerte y notorio aparece en el mediocampo. De los que jugaron ese día, únicamente Milton Delgado mantiene su lugar. Belmonte y Zenón quedaron en el camino de una renovación que hoy tiene a Paredes y Ascacibar como ejes. Más jerarquía, más dinámica y otra presencia que hoy marca el gran cambio en el presente de Boca.
Paredes, Delgado y Merentiel, en la práctica de Boca. Foto Prensa Boca
También hay historias individuales que marcan el paso del tiempo. Zenón, titular aquella tarde y protagonista de una jugada que quedó grabada —ese mano a mano en el que perdió en velocidad con Enzo Pérez—, hoy perdió terreno: es convocado, pero no suma minutos. Palacios, en tanto, ni siquiera pudo meterse en la pelea: una lesión en la rodilla lo dejó afuera durante todo el semestre.
Arriba, Merentiel se mantiene como referencia, ahora acompañado por Bareiro, en un ataque que busca más peso. Y el contexto también cambió: Boca llega con 12 partidos sin perder, en alza, con confianza tras la victoria en el último superclásico y con Paredes como bandera futbolística.
Video: ESPN
De aquel Superclásico en el Monumental a este, Boca cambió casi todo. Y no es sólo una cuestión de nombres. Es presente, es funcionamiento y es otra energía. La foto es distinta. Y la intención, también
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