La Unión Tranviarios Automotor (UTA) suspendió la medida nacional que estaba dispuesta para este viernes en rechazo a la diferencia salarial que existe entre los choferes del interior y los trabajadores del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
Pese al auncio de una medida de fuerza, la UTA decidió finalmente desactivar la protesta, confirmaron a LA NACION fuentes sindicales. El cese de actividades iba a comenzar a las 00 del viernes y afectaría al servicio del interior del país, aunque solo habían adherido Córdoba y Tucumán y el resto de las delegaciones debían definirse.
El Ministerio de Capital Humano informó que la UTA y la Federación Argentina de Transportadores por Automotor de Pasajeros (FATAP) acordaron “continuar con las negociaciones a los fines de alcanzar un acuerdo salarial”.
“En este marco, la FATAP manifestó que ha convocado a las jurisdicciones provinciales y municipales a fin de realizar los mayores esfuerzos y contar con una respuesta durante la próxima semana frente al requerimiento efectuado por la organización sindical”, indicó.

Y señaló que la UTA, “considerando la voluntad manifestada por FATAP de realizar un ofrecimiento, resolvió dejar en suspenso las medidas anunciadas hasta la próxima semana, a efectos de aguardar una respuesta de la representación empresarial”.

La nueva audiencia será el jueves 20 de agosto de 2026, a las 12, en la sede que la Secretaría de Trabajo tiene en Alem 638 del Bajo porteño, según la resolución a la que accedió LA NACION y a la que las partes llegaron después de una “audiencia virtual”.
El conflicto se había originado ante un nuevo fracaso en las negociaciones entre la UTA y los representantes de la FATAP.
La raíz del conflicto
Mediante un comunicado, la UTA había dicho que la situación es “insostenible”. “No vamos a aceptar que el salario de los trabajadores quede subordinado indefinidamente a cualquier circunstancia”, advirtió el gremio que conduce Roberto Fernández.
El principal reclamo se vincula con la homologación en el interior de los números que acordó UTA a fines de julio para los choferes de AMBA.
En aquella negociación se estableció un salario mínimo de $1.645.721,36 para julio, con aumentos escalonados por dos meses. En agosto ascendió a $1.676.990,06, mientras que en septiembre alcanzará los $1.707.175,88.
Según explicó el prosecretario de FATAP, Gerardo Ingaramo, la cámara empresaria citó a los gobiernos provinciales para participar del debate salarial, pero ninguno se hizo presente.
“Ninguna provincia se presentó en la discusión paritaria y tampoco lo hizo ningún municipio. Si no tenemos los ingresos necesarios y suficientes, no podemos afrontar el pago de los salarios”, señaló en diálogo con Cadena3.
Y agregó: “Nosotros no tenemos ninguna posibilidad de firmar un acuerdo paritario hoy. Si no se dicta la conciliación obligatoria, creemos que vamos directamente al paro porque la UTA está intransigente”.
Las reuniones se mantuvieron en distintas provincias con el objetivo de intentar llegar a un acuerdo y evitar un paro, lo que finalmente se consiguió.
Jaldo, en contra del paro
En Tucumán, el gobernador peronista Osvaldo Jaldo había dicho que estaba en contra del paro al considerar que la provincia hizo un importante “esfuerzo económico” para sostener el transporte.

“Para nada estamos de acuerdo con un paro, porque estamos haciendo, tanto desde el municipio de la capital como en muchos municipios del interior, aportes y colaborando en líneas locales”, expresó el mandatario provincial.
Y añadió: “Estamos haciendo un gran esfuerzo económico para sostener el transporte en la provincia de Tucumán. Hoy, los más de 3500 empleados del transporte público de pasajeros de UTA cobran los sueldos gracias a las compensaciones y a los aportes que hace el municipio de San Miguel de Tucumán y el gobierno de la provincia”.





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